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Opinion

Corposanpedro, ¿cerca de su fin?

Por Francisco Argüello

De entrada cayó mal en los gobiernos y parece que de salida correrá con la misma suerte. Corposanpedro- así insistan en negarlo- nació mal y seguramente morirá porque el San Pedro, la fiesta más importante del Huila y que retornará después de la pandemia, se convirtió en la caja menor de los gobiernos, en el bastión de la contratación directa, en el sitio perfecto para ayudar amigos, a quienes fácilmente no se engranan en los gobiernos.

Fabián Torres, su último director, salió en medio de intestinas diferencias con una junta directiva que optó por liquidar su contrato. Está demandando, apelando ante la justicia, pero seguramente no prosperará su pretensión. Le indemnizaron y las empresas no son de uno, son de sus dueños y las juntas tienen potestad para hacer lo que se les antoje. Y no por su salida acabará Corposanpedro. Se extinguirá porque no es rentable. Se planeó para manejar más eventos aparte de las fiestas de mitad de año, pero no se logró y menos durante una pandemia donde cualquier evento masivo quedó aplazado.

De entrada, Gorky Muñoz, como Pedro Suárez y otros ex alcaldes, miraron a Corposanpedro con desprecio. Y prefirieron hacer sus reinados aparte buscando darle un toque propio, mientras los gobernadores se han resistido a su extinción. Pero solos, difícil.

Hoy no hay director. Y no están buscando de momento. Mauricio Muñoz seguirá sentado en el trono sin plata, poder, ni mando porque no hay mayor cosa para agarrar.

No es rentable pagar 4 millones 500 mil mensuales de sueldo más arandelas de ley, además de revisora fiscal y secretaria si a la empresa no le ingresa un centavo. Las deudas superan los 450 millones de pesos, hay entidades que aún les deben plata y lo preocupante: su futuro es incierto.

Y será Luis Enrique Dussán quien decida. Gorky seguramente seguirá con sus fiestas independientes, mientras el Gobernador determinará si elimina Corposanpedro y le entrega la realización del certamen a Inturhuila (al fin y al cabo tienen el personal administrativo y buscarían el operativo), o regresaría al Fondo Mixto de Cultura, que contrataría las festividades y ganaría un porcentaje por la administración, cifra que ni siquiera le pagan a Corposanpedro. Al contrario, le sepultan con impuestos y pólizas.

Ariel Rincón, de la Cámara de Comercio de Neiva, salió espantado de la junta, aunque sigue vigente en la corporación. Lo alarmante es que ante una liquidación, los socios tendrán que echarse encima el peso de las deudas. ¿Imaginan a Asocooph, Inturhuila, Coomotor, Utrahuilca, Fenalco, entre otros pagando dineros ajenos a sus entidades cuando están vaciados por el covid?

Cuando nació, la empresa tuvo un patrimonio de 660 millones de pesos y a mayo de 2020 estaba en 287 millones. Es decir, no gana. Pierde, mientras la fiesta más popular del departamento, 60 años después, sigue sin sede y sin reconocimiento del Gobierno Nacional.

Nota uno: se pagó la indemnización de Fabián Torres porque Diego Perdomo, dueño de Perlún, además socio, prestó el dinero. Es decir, no había plata ni para el pago del Director.

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